Somos una agencia, así que conviene empezar diciéndolo: esta página la escribe una parte interesada. Aun así, hay proyectos en los que contratar a un diseñador web freelance es la mejor decisión, y decir lo contrario sería falso.
Lo que sigue es la comparación que nos gustaría haber leído antes de contratar: en qué casos conviene cada opción, qué se paga de más en cada una y cuál es el riesgo real que asume el cliente. Al final tendrás criterio para decidir, contrates con quien contrates.
Cuatro situaciones en las que un diseñador web freelance es mejor opción
- Cuando el proyecto es acotado y tienes claro lo que quieres. Una web de cinco páginas con los textos escritos y las fotos hechas es un encargo que un buen freelance resuelve mejor y más barato que cualquier estructura con estructura de por medio.
- Cuando buscas un criterio visual concreto. Los freelances de diseño con estilo propio hacen cosas que un equipo generalista no hace: si has visto su portfolio y quieres exactamente eso, cómpralo a quien lo firma.
- Cuando el presupuesto es de una sola vez y no quieres compromiso mensual. Pagas el proyecto, te lo entregan y se acabó.
- Cuando ya tienes quien mantenga la web después. Si en tu empresa hay alguien que gestiona el hosting y las actualizaciones, la parte que aporta una agencia se solapa con lo que ya pagas.
En estos cuatro casos, un freelance con buen portfolio y referencias comprobables es la opción sensata. Lo que conviene es pedirle por escrito plazos, número de revisiones incluidas y qué pasa con el mantenimiento a partir de la entrega.
Cuatro situaciones en las que conviene un equipo detrás
- Cuando la web tiene que captar clientes, no solo existir. Diseño, textos, posicionamiento y campañas son cuatro oficios distintos, y encontrar las cuatro cosas en una sola persona es poco frecuente y caro.
- Cuando no tienes tiempo de dirigir el proyecto. Un freelance necesita que alguien le diga qué quiere y le revise el avance. Si no vas a poder estar, el proyecto se alarga.
- Cuando la web no puede caer. Una tienda o una web que recibe formularios necesita a alguien que responda en agosto, en fin de semana y a las nueve de la noche.
- Cuando el proyecto va a seguir creciendo. Añadir idiomas, reservas, una tienda o páginas nuevas cada mes es un trabajo continuo, y ahí una cuota mensual sale mejor que encargar cada cambio suelto.
Puedes ver el tipo de proyectos que hacemos en los ejemplos de webs publicadas.
La comparación, criterio a criterio
La comparación honesta no da ganador en todas las filas. Cada opción gana en unas cosas y pierde en otras.
| Criterio | Freelance | Equipo (Ecaptor) |
|---|---|---|
| Precio | Proyecto cerrado, habitualmente 600-2.500 € | 39 €/mes + IVA, sin pago inicial |
| Plazo | Variable, según su carga de trabajo | 3-5 días laborables |
| Disponibilidad | Horario de una persona; vacaciones y bajas paran el proyecto | Respuesta en menos de 24 horas |
| Continuidad | Depende de que siga en activo y disponible | El servicio no depende de una persona concreta |
| Alcance | Normalmente diseño y maquetación | Diseño, textos, posicionamiento y campañas |
| Cambios posteriores | Se presupuestan aparte | Ilimitados dentro de la cuota |
| Si desaparece | Riesgo real si no tienes dominio y accesos | Dominio a tu nombre y transferencia a partir del primer año |
Qué pasa si mañana no está disponible
Es la pregunta que no se hace nadie antes de firmar y la que provoca la mayoría de los problemas después. Un freelance puede ponerse enfermo, coger un proyecto grande que le absorba, cambiar de sector o aceptar un empleo por cuenta ajena. No es un defecto: es la realidad de trabajar solo.
El escenario típico llega a los dos años. La web necesita una actualización, el freelance ya no responde, nadie sabe dónde está contratado el hosting y el acceso al gestor de contenidos se perdió con un cambio de correo. Recuperarlo cuesta más que haberlo hecho bien desde el principio.
Qué pedir siempre, sea freelance o agencia
- El dominio a tu nombre, en tu cuenta, con tu email de contacto.
- Los accesos al hosting y al gestor de contenidos, por escrito.
- Una copia de seguridad descargable de la web.
- Quién responde y en cuánto tiempo si algo deja de funcionar.
Un presupuesto cerrado y una cuota mensual no se comparan igual
El error habitual es comparar el precio de un proyecto con el de doce mensualidades y quedarse ahí. Son cosas distintas: en el proyecto cerrado pagas una entrega, y en la cuota pagas una entrega más todo lo que viene después.
Un proyecto de diseño web freelance en España suele moverse entre 600 y 2.500 euros según alcance, y a eso hay que sumarle el dominio y el hosting anuales, y cada cambio posterior. Nuestro plan de Web Corporativa cuesta 39 €/mes + IVA con dominio, hosting, correo profesional, cambios ilimitados y soporte en menos de 24 horas incluidos, sin pago inicial y sin permanencia.
Cuál sale mejor depende de cuántos cambios vayas a pedir y de si quieres el desembolso de golpe o repartido. Si la web se va a quedar quieta durante años y tienes quien la mantenga, el proyecto cerrado puede salir más barato. Si va a moverse, la cuota lo cubre sin facturas sueltas. Los tres planes están detallados en la página de precios.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, un diseñador web freelance o una agencia?
Depende del proyecto: el freelance encaja mejor en webs acotadas, con criterio visual definido y presupuesto de una sola vez, y el equipo encaja mejor cuando la web tiene que captar clientes, crecer o no caer nunca. La pregunta útil no es cuál es mejor, sino cuánto vas a necesitar después de la entrega.
¿Cuánto cobra un diseñador web freelance?
En España, un proyecto de web corporativa suele situarse entre 600 y 2.500 euros según el alcance, a lo que se suman el dominio, el hosting y los cambios posteriores. Conviene pedir por escrito qué incluye el precio, cuántas revisiones entran y qué se factura aparte.
¿Puedo empezar con un freelance y pasarme luego a una agencia?
Sí, y es un caso frecuente, siempre que tengas el dominio a tu nombre y los accesos al hosting y al gestor de contenidos. Con eso, la migración es sencilla; sin eso, hay que rehacer trabajo que ya estaba pagado.
¿Sois más caros que un freelance?
En el desembolso inicial, no: no hay pago inicial y la entrada son 39 €/mes + IVA. A lo largo de varios años, un proyecto cerrado sin cambios puede resultar más barato, y así lo decimos. La diferencia está en el mantenimiento, el soporte y el posicionamiento, que en el modelo de cuota van incluidos.
¿Trabajáis con autónomos y negocios pequeños?
Sí, es buena parte de lo que hacemos. Para ese perfil está la página de web para autónomos, con el detalle de lo que incluye la cuota y los plazos de entrega.
Si quieres saber cómo trabajamos como equipo, lo contamos en quiénes somos como agencia.