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Diseño web

Diseño web profesional o plantilla: 12 señales para elegir

Cómo distinguir una web hecha a medida de una plantilla, qué pasa con cada opción a los dos años y cuánto cuesta mantenerlas. Comparativa sin adornos.

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La comparación mal planteada

La pregunta habitual es si una plantilla es peor que un diseño a medida. Planteada así no tiene respuesta útil, porque casi todas las webs profesionales parten de una base y casi todas las plantillas se personalizan. La diferencia real no está en el punto de partida, está en cuántas decisiones se toman pensando en tu negocio y cuántas vienen ya tomadas por otro.

Una plantilla trae resueltas la estructura, el orden de los bloques y la jerarquía de la información. Eso es una ventaja cuando esas decisiones encajan con lo que vendes, y un problema cuando no encajan y hay que amoldar el negocio a la web en lugar de al revés.

Doce señales para distinguir una web de plantilla

  1. La portada empieza con una imagen genérica de oficina o de equipo sonriendo, sin relación con lo que hace la empresa.
  2. Hay bloques que no dicen nada: «Sobre nosotros» con tres frases intercambiables, «Nuestra misión», «Por qué elegirnos».
  3. El orden de la información no coincide con el orden en que un cliente decide: el precio o el servicio aparecen al final.
  4. Hay contadores animados de cifras que nadie ha comprobado.
  5. El formulario pide los mismos campos que cualquier otra web, sin una sola pregunta propia del sector.
  6. No hay ni una fotografía del negocio real, del equipo real o de un trabajo real. Compáralo con ejemplos de proyectos reales.
  7. Los textos podrían pertenecer a cualquier empresa del sector cambiando el nombre.
  8. La versión móvil se limita a apilar los bloques del escritorio, sin reordenarlos.
  9. Carga despacio y al inspeccionarla aparecen recursos de funciones que no se usan.
  10. No hay ninguna página específica por servicio o por zona: todo cuelga de la portada.
  11. El pie de página tiene enlaces a secciones vacías que venían en la demo.
  12. Al buscar una frase literal de la web en Google, aparece en otras webs.

Tres o cuatro de estas señales son normales. Ocho de doce indican que la web se montó sin pensar en el negocio, y eso se nota en los contactos que llegan mucho más que en el aspecto.

Qué pasa a los dos años con cada opción

El momento en que se ve la diferencia no es el día de la entrega. Es el día en que hay que cambiar algo.

A los dos añosPlantilla montada rápidoDiseño pensado para el negocio
Añadir un servicio nuevoHay que encajarlo en un bloque previsto para otra cosaExiste un patrón de página de servicio; se replica
ActualizacionesLos complementos de la demo se desactualizan y rompen la maquetaciónMenos piezas que mantener, menos puntos de rotura
PosicionamientoCompite con cientos de webs de estructura idéntica y textos parecidosEstructura y contenidos propios; puede posicionar por servicio y zona
Cambio de proveedorDepende del constructor visual con el que se montóEstructura estándar, migrable
VelocidadSe degrada al acumular complementosEstable si el mantenimiento es activo

Coste de mantenimiento comparado

Una plantilla suele ser más barata de hacer y más cara de sostener. El motivo es el número de complementos: cada uno es una pieza que se actualiza por su cuenta y que puede romper otra. Una web con veinte complementos activos genera incidencias varias veces al año; una web con cinco, casi ninguna.

En cifras orientativas del mercado español, sostener una plantilla con muchos complementos cuesta entre 300 y 700 € al año si se delega, y exige revisiones frecuentes. Una web con estructura contenida se mantiene por menos y con menos sobresaltos. Puedes ver el detalle de qué cubre un mantenimiento web y con qué frecuencia se actúa, o directamente ver precios.

Cuándo una plantilla es la decisión correcta

No siempre hace falta un diseño a medida. Una plantilla bien elegida es suficiente cuando la web solo tiene que existir como tarjeta de presentación, cuando el negocio capta por otros canales y la web no forma parte del proceso de venta, cuando hay que publicar algo en días para validar una idea, o cuando existe alguien dentro que va a mantenerla.

Deja de ser suficiente en cuanto la web tiene que captar. Ahí lo que decide no es el aspecto, es la estructura: una página por servicio, una por zona si trabajas en varias, textos que respondan a lo que la gente busca y un camino claro hasta el formulario. Eso es lo que hacemos en el diseño web profesional a medida, y es también lo que separa una web que se ve bien de una que trae clientes.

Preguntas frecuentes

¿Es mala una web hecha con plantilla?

No es mala por sí misma: es limitada. Una plantilla trae tomadas las decisiones de estructura y jerarquía, lo que funciona bien si encajan con tu negocio y mal si obligan a amoldar el negocio a la web. El problema aparece cuando la web tiene que captar clientes, no cuando solo tiene que existir.

¿Cómo saber si mi web es una plantilla?

Busca en Google una frase literal de tu web entre comillas: si aparece en otras webs, los textos vienen de la demo. Otras señales claras son la ausencia de fotografías reales, la falta de páginas específicas por servicio o zona y una versión móvil que solo apila los bloques del escritorio.

¿Cuánto más cuesta un diseño a medida?

Entre un 40 y un 100 % más en pago único, aunque la diferencia se reduce a dos años vista porque el mantenimiento suele ser menor. Una plantilla con veinte complementos activos genera incidencias varias veces al año; una estructura contenida, casi ninguna.

¿Se puede pasar de una plantilla a un diseño a medida sin perder posicionamiento?

Sí, si se conserva la estructura de direcciones o se redirige cada dirección antigua a su equivalente nueva. Las caídas de posiciones tras un rediseño casi siempre se deben a redirecciones mal hechas o a contenido eliminado, no al cambio de diseño en sí.

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