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Mantenimiento

Migrar WordPress a otro hosting: guía paso a paso

Cómo migrar WordPress a otro hosting sin perder posicionamiento ni correo: copia de seguridad, traslado, DNS y comprobaciones posteriores.

12 min de lectura

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Cambiar de hosting es una de esas tareas que se posponen durante meses. La web va lenta, el soporte tarda tres días en contestar o la renovación ha subido sin aviso, pero la idea de mover todo el sitio da respeto. El miedo es siempre el mismo: que la web se caiga, que se pierdan los pedidos o que Google deje de encontrarte.

La realidad es más tranquila. Migrar WordPress a otro hosting es un proceso ordenado y reversible si se hace en el orden correcto. Esta guía recorre todo el proceso: la copia de seguridad previa, las tres formas de hacer el traslado, el cambio de DNS, el correo —que es donde se generan casi todos los sustos— y las comprobaciones posteriores para no perder posicionamiento.

Qué implica realmente migrar WordPress a otro hosting

Una instalación de WordPress son dos cosas separadas: los archivos y la base de datos. Los archivos son el núcleo de WordPress, el tema, los plugins y todo lo que hay en la carpeta de subidas: imágenes, PDF, documentos. La base de datos guarda el texto de las páginas, las entradas, los usuarios, los comentarios, los pedidos si hay tienda y la configuración de cada plugin.

Migrar WordPress consiste en copiar esos dos bloques al nuevo servidor, conectarlos entre sí y decirle al dominio que a partir de ahora apunte al nuevo sitio. Nada más. La dificultad no está en ninguno de esos pasos por separado, sino en el orden y en los detalles que se olvidan: el correo, los certificados SSL, las rutas absolutas guardadas en la base de datos y los registros DNS que no eran solo el dominio.

Conviene distinguir dos escenarios. Si cambias de proveedor pero mantienes el mismo dominio, el trabajo es el descrito aquí. Si además cambias de dominio, entran en juego las redirecciones 301 y el proceso deja de ser una migración para convertirse en una mudanza con implicaciones de posicionamiento mucho mayores.

Antes de empezar: la copia de seguridad de WordPress

No se toca nada sin una copia de seguridad completa y descargada al ordenador. No vale con la copia que guarda el hosting antiguo: si el problema es precisamente ese proveedor, esa copia puede volverse inaccesible en el peor momento.

Una copia de seguridad de WordPress válida incluye tres piezas:

  • Todos los archivos del sitio, descargados por FTP o desde el gestor de archivos del panel de control.
  • Un volcado completo de la base de datos en formato .sql, exportado desde phpMyAdmin o desde el panel del hosting.
  • Una lista escrita de la configuración actual: registros DNS, cuentas de correo con sus alias, versión de PHP y plugins activos.

Esa lista parece un detalle menor y es lo que separa una migración limpia de una semana de incidencias. Los registros MX del correo, los TXT de verificación de Google y los subdominios olvidados no viajan con los archivos: hay que replicarlos a mano.

Antes de exportar, desactiva temporalmente los plugins de caché y de optimización. Guardan rutas y archivos generados que en el servidor nuevo apuntan a sitios que ya no existen y provocan pantallas en blanco difíciles de diagnosticar.

Cómo migrar WordPress paso a paso

Hay tres caminos y la elección depende del tamaño del sitio y de cuánta tolerancia tengas al riesgo.

Opción 1: migración con plugin

Es la vía más accesible para una web pequeña o mediana. Herramientas como Duplicator, All-in-One WP Migration o Migrate Guru empaquetan archivos y base de datos en un solo paquete que se despliega en el servidor nuevo.

El flujo es siempre parecido: se genera el paquete en la web original, se sube al hosting de destino junto con el instalador, se ejecuta el instalador en el navegador y se introducen los datos de la nueva base de datos. El plugin reescribe las rutas y deja el sitio funcionando.

Los límites aparecen con sitios grandes. Duplicator en su versión gratuita sufre con bases de datos voluminosas y con tiendas de miles de productos, y muchos hostings compartidos cortan el proceso por tiempo máximo de ejecución. Si la web pesa más de un par de gigas, este camino da más problemas de los que resuelve.

Opción 2: migración manual por FTP y base de datos

Es la opción más fiable y la que usan los profesionales, porque no depende de que un plugin termine su trabajo dentro de un límite de tiempo. El orden es este:

  1. Descargar todos los archivos por FTP o SFTP y exportar la base de datos desde phpMyAdmin.
  2. Crear en el hosting nuevo una base de datos vacía con su usuario y su contraseña, e importar el archivo .sql.
  3. Subir los archivos al directorio público del servidor nuevo.
  4. Editar wp-config.php con el nombre, el usuario, la contraseña y el host de la base de datos nueva.
  5. Probar el sitio en el servidor nuevo antes de tocar el dominio, mediante una URL temporal o modificando el archivo hosts del ordenador.

Ese quinto paso es el que evita los disgustos. Permite comprobar que la web carga bien en su nuevo destino mientras el dominio sigue apuntando al servidor antiguo y los visitantes no notan nada.

Opción 3: que la haga el nuevo proveedor

Muchos hostings ofrecen la migración gratuita al contratar. Es una opción razonable si tu web es estándar y no tienes prisa. Sus dos puntos débiles habituales son que la cola de migraciones puede tardar días y que casi nunca se ocupan del correo ni de las comprobaciones posteriores de posicionamiento: mueven archivos y base de datos, y ahí termina su responsabilidad.

El cambio de DNS y las horas de propagación

Con la web ya funcionando en el servidor nuevo, llega el momento de apuntar el dominio. Se modifican los registros A —y los AAAA si hay IPv6— o se cambian los servidores de nombres completos hacia el nuevo proveedor.

Durante la propagación, que suele durar entre una y veinticuatro horas, unos visitantes verán el servidor antiguo y otros el nuevo. Por eso hay una regla que no conviene saltarse: mantén el hosting antiguo activo al menos una semana después del cambio. Es la red de seguridad completa, y su coste es ridículo comparado con el de una web caída.

Si tienes tienda online, programa el cambio en la franja de menos tráfico y evita procesar pedidos durante la propagación: podrían registrarse en la base de datos antigua y no aparecer en la nueva.

Reduce el TTL de los registros DNS a 300 segundos entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas antes de la migración. Así el cambio se propaga en minutos en lugar de en horas.

El correo: el error que más problemas causa

Si tus cuentas de correo están en el mismo hosting que la web, cambiar los servidores de nombres sin más deja el correo fuera de servicio. Los mensajes que lleguen durante ese intervalo pueden rebotar y no se recuperan.

La secuencia correcta es crear primero las cuentas en el servidor nuevo con los mismos nombres, descargar o sincronizar el histórico de mensajes, y solo después mover los registros MX. Y hay que replicar también los registros SPF, DKIM y DMARC: si se olvidan, el correo sale, pero termina en la carpeta de spam del destinatario durante semanas.

Cuando el correo está en un servicio externo —Google Workspace, Microsoft 365 o similar— el riesgo es distinto: basta con no tocar los registros MX al reconfigurar el dominio. Ese es exactamente el descuido más habitual cuando se cambian los servidores de nombres de golpe.

Cómo migrar sin perder posicionamiento en Google

Una migración de hosting bien hecha no afecta al posicionamiento, porque las URL no cambian. Google solo se resiente si algo se rompe por el camino. Estos son los puntos que hay que vigilar:

  • Las URL deben ser idénticas. Ni un cambio de estructura de enlaces permanentes, ni pasar de con www a sin www sin redirección.
  • El certificado SSL tiene que estar activo antes de mover el dominio. Si la web queda unos días en HTTP, aparecen avisos de seguridad y las visitas se hunden.
  • El archivo robots.txt del servidor nuevo no puede llevar un Disallow general. Es un residuo típico de los entornos de pruebas.
  • La casilla de desalentar a los motores de búsqueda, en Ajustes de lectura, debe estar desmarcada.
  • Los enlaces internos y las imágenes no pueden apuntar a rutas del servidor antiguo. Una búsqueda y reemplazo en la base de datos lo resuelve.
  • La velocidad de respuesta del servidor nuevo debe ser igual o mejor. Si migras a un hosting más lento, la pérdida de posiciones llega semanas después y cuesta relacionarla con la causa.

En Search Console no hay que hacer nada especial si el dominio no cambia, pero conviene revisar el informe de cobertura los primeros quince días para detectar errores de rastreo a tiempo. Si tu web todavía no aparece bien en buscadores, la guía sobre cómo aparecer en Google cubre los pasos previos.

Comprobaciones después de trasladar WordPress a otro servidor

Con el dominio ya apuntando al servidor nuevo, dedica media hora a esta lista antes de dar la migración por cerrada:

  • La portada y al menos cinco páginas internas cargan sin errores.
  • Las imágenes se ven, incluidas las de entradas antiguas.
  • El formulario de contacto envía y el mensaje llega a la bandeja de entrada.
  • El acceso al escritorio de WordPress funciona con los usuarios de siempre.
  • El candado de HTTPS aparece en todas las páginas, sin contenido mixto.
  • Si hay tienda, se completa un pedido de prueba de principio a fin, incluida la pasarela de pago.
  • Las herramientas de analítica y el píxel de anuncios siguen registrando visitas.
  • Las copias de seguridad automáticas están configuradas en el nuevo proveedor. Migrar y quedarse sin copias programadas es un clásico.

Cuándo merece la pena delegar la migración

Si tu web es un sitio informativo de pocas páginas, tienes acceso a los dos hostings y algo de paciencia, la migración es perfectamente abordable en una tarde. Merece la pena hacerla uno mismo.

Hay tres situaciones en las que el cálculo cambia: cuando hay tienda online con pedidos en curso, cuando el correo profesional está en el mismo servidor, y cuando no tienes las credenciales completas del proveedor antiguo. En esos casos el coste de un error —pedidos perdidos, correos rebotados, días de web caída— supera con mucho el de delegar el trabajo.

En Ecaptor la migración va incluida en el servicio de mantenimiento: nos ocupamos del traslado, del correo, del certificado y de las comprobaciones posteriores, y la web sigue publicada durante todo el proceso. Puedes ver qué cubre exactamente en la página de mantenimiento web para WordPress y comparar opciones en la página de planes y precios.

Si lo que buscas es dejar de preocuparte por actualizaciones, copias y caídas después de la migración, el servicio de mantenimiento web recurrente es la continuación lógica de este proceso.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda migrar WordPress a otro hosting?

Una migración estándar se completa en dos o tres horas de trabajo, más el tiempo de propagación de los DNS, que suele ser de entre una y veinticuatro horas. En sitios grandes o con tienda online conviene reservar una jornada completa. El plazo real depende sobre todo del tamaño de la base de datos y de si hay que mover también las cuentas de correo.

¿Se pierde el posicionamiento en Google al cambiar de hosting?

No, siempre que las URL sigan siendo las mismas y la web no quede inaccesible. Google no penaliza el cambio de servidor. Los problemas de posicionamiento tras una migración vienen casi siempre de causas evitables: certificado SSL caducado, un robots.txt de pruebas que bloquea el rastreo o un servidor nuevo más lento que el anterior.

¿Puedo migrar WordPress sin plugin?

Sí, y es el método más fiable en sitios grandes. Consiste en descargar los archivos por FTP, exportar la base de datos desde phpMyAdmin, importarla en el servidor nuevo y actualizar el archivo wp-config.php con las credenciales nuevas. Requiere algo más de soltura técnica que un plugin, pero no depende de los límites de tiempo de ejecución del hosting.

¿Qué pasa con el correo al cambiar de hosting?

El correo no se mueve solo: hay que crear las cuentas en el servidor nuevo, sincronizar los mensajes y trasladar después los registros MX. Si se cambian los servidores de nombres sin haber preparado antes el correo, los mensajes pueden rebotar durante horas y esos envíos no se recuperan. También hay que replicar los registros SPF, DKIM y DMARC para evitar acabar en spam.

¿Tengo que dar de baja el hosting antiguo enseguida?

No. Mantenlo activo al menos una semana después del cambio de DNS. Durante la propagación parte de los visitantes seguirá viendo el servidor antiguo, y si aparece cualquier problema en el nuevo puedes revertir el cambio en minutos. Dar de baja el hosting el mismo día es el error que convierte una incidencia menor en una web caída.

¿Cuánto cuesta que alguien migre la web por mí?

Una migración puntual encargada a un profesional suele moverse entre 80 y 200 euros según el tamaño del sitio. En Ecaptor la migración está incluida dentro del servicio de mantenimiento mensual, junto con las copias de seguridad, las actualizaciones y el soporte, sin coste separado por el traslado.

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